Las partículas de óxido de hierro se inyectan con la paciente dormida por lo que el dolor está abolido. Esta sólo tiene que acudir al hospital dos horas antes de la hora programada para la cirugía; con la técnica del tecnecio 99, deben acudir el día anterior al hospital para que le inyecten la sustancia radiactiva. Todo esto contribuye a que se reduzca sensiblemente la ansiedad de las pacientes. A los 20 minutos de la inyección el óxido de hierro ha alcanzado la axila iniciándose la localización del ganglio centinela y la posterior extirpación del tumor, no precisando preparación para ello. Se verificó que en las pacientes alérgicas al látex, la cirugía se podría programar el lunes puesto que no necesitan acudir al hospital el día anterior, con lo que se puede preparar el quirófano según protocolo de paciente alérgico al látex. En este estudio se comprobó que la captación para la detección del ganglio centinela fue del 100%.