El incremento de incidencia del cáncer de mama en pacientes jóvenes supone una modificación en cuanto al manejo de las técnicas de imagen diagnósticas (tanto radiológicas como de medicina nuclear), pues las formas de presentación y el comportamiento de los tumores en edades tempranas son diferentes a los de la población en edad media.
La secuencia de técnicas de imagen a utilizar varía en función de la edad de la paciente y en los casos de cáncer de mama este se presenta de forma muy atípica tanto en lo referente a la morfología, como en su comportamiento dinámico y generalmente con subtipos histológicos e inmunohistoquímicos peculiares.