Existen varios aspectos a tener en cuenta a la hora de enfrentarse a una lactancia materna de una mujer que ha sufrido un cáncer de mama. Hay varias respuestas al estímulo hormonal del embarazo entre la mama sana y la afectada por el cáncer. Tras una cirugía conservadora y posible radioterapia sobre la mama operada, se da una fibrosis intersticial, que además de darse una diferencia en volumen, se da una diferente respuesta areola- pezón. También se pueden producir modificaciones anatómicas y funcionales de la mama, como sección de los ductos. Otra posible complicación sería la sección de los nervios del pezón, pudiendo derivar en una ausencia de estimulación del sistema nervioso central.
Todo esto, puede llevar en ocasiones a una producción nula o reducida en esa mama, pero esto no supone una contraindicación de la lactancia. Debe tenerse en cuenta la posibilidad del amamantamiento con un sólo pecho, ya que la producción de leche materna es a demanda, tal y como se da en los casos de lactancia en gemelos, en tándem, o unilateral voluntaria.