Se presenta el caso de una paciente mujer de 76 años con antecedentes personales de hipertensión arterial, diabetes mellitus II, hipercolesterolemia e hipoplasia renal bilateral, en control durante los últimos 7 años en consultas externas de cirugía general por presentar secreción unilateral esporádica y autolimitada desde el pezón derecho, de material de aspecto serosanguinolento, sin asociar mastalgia, alteraciones cutáneas externas o tumoración palpable en un principio.
A la exploración presentaba unas mamas simétricas, con escaso componente glandular, no dolorosas a la palpación, no presentando tumoración o alteración cutánea asociada.
En la citología de la telorrea, se evidenció un frotis con fondo hemático, formado por grupos aislados de células glandulares sin atipia, junto a macrófagos; y una galactografía que no apreciaba alteraciones sugestivas de lesión.
Al septimo año de control y dada la aparición de una pequeña tumoración a la palpación (que en la exploración previa a la intervención ya no se palpaba) y una ecografía que observaba una lesión nodular isoecogénica, de unos 5 mm, intracanicular, sugestiva de papiloma intraductal BIRADS 3; se decide la intervención y exeresis de la tumoración con marcación previa con arpón.
La telorrea suele presentarse como manifestación de patología benigna, siendo la más frecuente el papiloma intraductal. En casos en los que no se palpa tumoración asociada, el riesgo de malignidad es entorno al 15%, aumentando al 60% en caso de palpar tumoración asociada.
El adenoma pleomorfo, es una tumoración benigna extremadamente rara, que pese a que no tiene un patrón de presentación caracteristico, en los pocos casos recogidos en la literatura es frecuente observar la asociación de telorrea y tumoración palpable; sugiriendo su origen como degeneración de un papiloma intraductal.
Es importante, dada la presentación, el diagnostico diferencial con la patología maligna; que se hará con los resultados histológicos tras la exeresis de la tumoración.